A las 18:00h. se daba la salida, con una tarde soleada y primaveral. Deberíamos hacer
el primer 5.000 m. de carrera a pie con dos vueltas a un circuito urbano, que se podría hacer duro si no se dosificaban las fuerzas. Por lo que observé que
mi hermano Antonio salía cerrando el grupo cabecero y en mi caso, tenía que ir perdiendo con respecto a él unos 8-10 seg por km para saber que iba bien. Junto a mí, se encontraba mi compañero y amigo
Edu Moreno, que ya en el duatlón de Montilla demostró tener un poco más de chispa que yo y aquí creo que había aumentado aún más su nivel.
Desde inicio
fuimos remontando posiciones en el primer parcial, ya que
el ritmo marcado era algo inferior a 3'30 por km. A partir del
km 4 noté que bajaron las fuerzas y que las piernas no podían mantener ese ritmo, por lo que cambiaba la situación, de llevar a un grupo de cinco en fila de a uno, a notar que me aparecían por ambos lados y con más fuerzas que yo, por lo que
me preparé para sufrir en lo metros finales para llegar a la T1 con ellos, ya que era vital para la estrategia de carrera. Al comienzo de la segunda subida a la iglesia,
Edu tomaba las riendas del grupo y nos enfilaba a todos. Ya en la bajada y en la calle carretas lo daba todo para conseguir contactar y reagruparnos. Así llegamos hasta el g
iro en el salón de La Era, donde nuevamente se aceleraba el ritmo con un fuerte cambio. Se descolgaban algunas unidades e íbamos dando caza a otros compañeros en el tramo final de la primera carrera a pie.
Yo me exprimía al 110% de mis posibilidades para que no me descolgaran. Aún así, al paso por la Ermita me veía obligado a ceder algunos metros, aunque pocos.
El paso por la T1 lo hice en 17 min. 36 seg., cinco segundos por detrás de mi compañero Edu, que sumado a que es más rápido que yo en el cambio,
salía con la bici tras él unos 12 segundos aproximadamente. Tanto él, como yo
éramos sabedores de lo importante que era salir rápido en el sector de ciclismo, por lo que en su caso, conseguía contactar con un grupo de cinco duatletas en los primeros metros de la prueba, mientras que yo, una vez que salí de la calle Estepa y afronté la Ctra. por la que discurría la prueba,
me encontraba a unos 100 m. de ellos. Con bastante desarrollo en los cambios de la bici,
fueron los kms que peor pasé, ya que por más que me esforzaba, apenas era capaz de recortarle unos metros. Justo antes de llegar al "padrón" miré hacia atrás, para comprobar si había algún grupo pequeño que me siguiera de cerca, pero tan sólo pude observar a algunos duatletas de forma individual y un poco alejados. Justo al pasar el "padrón" y encarar la pequeña subidita contactaba con el compañero del Gaia Carmona, Antonio Pérez Saa.
Lo animé y le dije, "vamos que tenemos que llegar al grupo de delante". Las fuerzas se estaban agotando y aunque le recortábamos, era muy poco. En estos casos, si no se llega en el primer tramo de 5 kms, es muy complicado contactar después. Por lo que,
bajé dos piñones de la bici e hice el último esfuerzo, consiguiendo llegar a ellos en el falso llano, justo antes de comenzar el llaneo, sobre el km 2'5 aprox. Sabía que el desgaste efectuado me podría pasar factura. Intenté recuperar hasta la subida del "salado de las perreras". Conseguimos contactar con otras unidades que iban en parejas o en solitario por delante, pero
no había acuerdos para que el grupo progresara a ritmo, ocasionándose varios cambios fuertes de forma consecutiva. Al hacer el giro de la subida, el grupo se puso en fila de a uno, aunque el cambio fuerte se realizó una vez pasados el puente.
Se escaparon dos compañeros. Yo me encontabra en las posiciones traseras del grupo, pero sabía lo importante que era llegar a ellos, ya que a unos 20 segundos por delante marchaba otro grupito de 6 unidades aprox. Por lo que
aumenté el ritmo considerablemente para llegar a ellos y cuando pedí que me pasaran un relevo, observé que solamente me seguía mi compañero Edu. Me comentó que no podía pasar en ese momento. Aún así, contactamos con ellos,
hubo una parada en la que llegaron tres compañeros más (Un joven sub-23, uno de CT Jaén y el citado anteriormente Antonio Pérez Saa). Por atrás venía el grupo todo fracturado. Justo en el momento de reagruparnos los siete, nuevamente los dos compañeros que se escaparon inicialmente
volvieron a hacer otro cambio de ritmo, teniendo éxito en esta ocasión, ya que nosotros nos quedamos descolgados y ellos consiguieron llegar al grupo de delante. Unos metros más adelante, el compañero sub-23 intentó cambiar en solitario, con la intención de contactar con el grupo que nos precedía, pero ya era muy complicado, porque los grupos estaban organizados y andaban mucho más, por lo que lo volvimos a coger en el km siguiente.
En ese instante comenzamos a hablar para colaborar los cinco, puesto que si no lo hacíamos, nos cazaría un grupo por detrás. Así que llegó el equilibrio y todos fuimos poniendo de nuestra parte para mantener el ritmo, llegando de forma conjunta al giro que se encuentra en la localidad. Una vez hecho,
les comenté a mis compañeros que si llegábamos con suficiente diferencia al siguiente cono, ya no nos cogerían por detrás, puesto que en ese momento llevábamos el viento en contra.
Sobre el km 12 contactábamos con un compañero del CT Gilete, que habría tenido un percance con su bicicleta, ya que inmediatamente entró en el grupo y se puso a colaborar.
Se hizo una gran labor de grupo, afrontando los últimos 6 kms con viento racheado favorable. En mi caso,
me había quedado sin energía desde el km 15 aprox. por lo que sabía que me iba a costar hacer bien el último tramo de carrera.
El tiempo final en este sector ha sido de 38 min. 16 seg.
Llegamos a la T2 y mi compañero Edu lideraba el grupo,
haciendo un cambio excelente, mientras que
yo lo cerraba, realizando el cambio de regular para atrás. Cuando salí a correr y observé que me podía llevar una
diferencia que oscilaba entre los 15-20 seg. y pensando en
nuestro pique sano para luchar por el podium local, cambié el chip de carrera e intenté hacer el último 2.500 m. disfrutando del recorrido y del público. A falta de 80 metros para meta, pude visionar a mi padre con mi niño, por lo que le dije que me lo dejara
para hacer los últimos metros con él,
algo que me hizo mucha ilusión. En este último parcial, he empleado un
tiempo de 10 min. 43 seg. El tiempo total de la prueba ha sido de 1h. 06 min. 35 seg.
Desde aquí, quiero
felicitar a todos los participantes, así como voluntarios, público y organización, ya que el esfuerzo de todos hizo posible el éxito de la prueba. A su vez, felicito a mis compañeros de club y locales, a mi hermano Antonio, por ser un año más el mejor herrereño, a
Eduardo Moreno, ya que tiene mucho margen de mejora y para mí es un honor poder decir que he ido compitiéndole la carrera de tu a tú (por lo menos esta edición). A
José Antonio Pérez, por no darse por vencido en ningún momento, otorgándole el sabor picante a estas competiciones y entrar a la categoría de veteranos a lo grande. A
Sergio Rodríguez, por su progresión lenta, pero continua para ponerse al nivel que le corresponde, después de un año inactivo. A
Santi Moreno y Faustino Roldán por adaptarse de forma fenomenal a competir desde otro punto de vista, puesto que sus lesiones no le permiten pasarse con la carrera a pie, pero saben dar el recital en bici uno y en natación (cuando hay triatlones el otro). A
José María Reina, por ir mejorando prueba tras prueba y ser el mejor nutricionista del grupo. A
mi hermano Andrés, por hacer un gran sector de ciclismo y cumplir con creces en la carrera a pie. Al joven
Manuel Ruiz, que ha debutado a lo grande en esta prueba, dejándonos claro que la cantera viene empujando fuerte y que en breve lo veremos por los grupos delanteros. A
Miguel Ángel Reyes, que ha debutado con valentía, haciendo una buena carrera inicial y esforzándose al máximo en la bici, para hacerla prácticamente en solitario. A
Borja Gómez, por poner la pasión para iniciarse en este deporte, y sacar todo lo positivo, pese a su caída en bici, para no abandonar y llegar a meta como un gran campeón. A
Carlos Pérez, que ha realizado una prueba muy equilibrada en todos los sectores, haciendo un buen parcial con su mtb y a
Romu Castillo, por su talante atrevido, decidiendo hacer la prueba a última hora, sin preparación previa, pero sí con la ilusión que le ha permitido sobrellevar los peores momentos.
¡¡Enhorabuena a todos!! A ver si en la próxima edición se anima alguna fémina, que también las hay muy competentes, aunque le haga falta un poquito de empuje.
FOTOS DE LA PRUEBA